Esta entrada fue redactada por mi hermano, Rodrigo Ramos, es de su autoria, yo continuare la historia y reporte de batalla,por lo que debia tomarlacomo referencia, si no la historia queda incompleta.

Las fuerzas de combate de los corsarios se mantenían a la saga de cualquier entrada del enemigo, el imperio Tau se ha caracterizado por enviar pequeños grupos de reconocimiento y luego la fuerza principal. Pero de repente los gritos de auxilio de los llamados Kroot, llamaron la atención de los corsarios de Yriel.
-Su alteza, los Tau han sido diezmados y han abandonado la posición, se detectaron estallidos de Bolter, son marines señor y no solo buscan a los Tau también a nosotros-
-Gracias por el reporte, regresa a posición muchacho- dijo pensativamente el príncipe de Iyanden. Dejándolo dubitativo, sobre el porqué el sector estaba tan asediado y no solo Tau sino también Marines.
Sus cavilaciones fueron interrumpidas por un estallido, que mostró un incursor de los antes visualizados Dark Eldar, extrañamente vacio.
Una transmisión fue recibida justo después del estallido en tierra del navío oscuro:
-Primos queridos y adorados, aquí Vect, esos malditos marines… nos… caron, están en nuestro camino, si no quieren una muestra de poder de los verdaderos Eldar, fuera de la zona, extrañamente, no es con ustedes el problema-
Yriel respondió la llamada de inmediato:
-Asdrubal, aterriza en nuestro punto, les daremos suministros venimos como piratas y los marines acabaron con nuestra presa, además desea conferenciar contigo y tus hemunculos- Vect totalmente sorprendido y con un tono socarrón y burlón respondió la llamada.
-Que amables corsarios, vamos para allá Yriel, cualquier sorpresa y te degollare yo mismo, al fin somos piratas de corazón primo querido-
La flota de Vect llegó en pocos minutos y el mismo capitán sombrío bajo de su nave insignia para hablar con su igual Yriel de Ianden.
-Y bien primo maldito, ¿que necesitas de los Dark Eldar y la flota de hemonculos que traigo a mi mando?-
-La pregunta es, ¿Qué necesitas tu Vect?, en cualquier otro momento hubieses rechazado la oferta y te hubieses largado a la batalla sin rechistar y cortando cabezas de marines y Eldar por igual-
-Cierto es Yriel, estamos un poco diezmados por unos marines de coraza blanca y dorada, no contamos con… como decirlo. La carroña suficiente para desviar sus tiros y llegar hasta ellos-
-Te ayudaremos, actuamos fuera de la ley, somos corsarios, los marines y otras razas que plagan el planeta buscan algo en específico, nos moveremos hasta la posición de una especie de escudo orbital o alguna maquina primitiva del sistema, conquistándolo en nombre del dios que ríe, ni de Khaine ni de Commoragh-
-Me parece justo primo, que comience la matanza-
-Una cosa más Vect, nuestros suministros, nuestras fuerzas y nuestras armas lucharan en conjunto con las de ustedes, pero debes prometer que ningún Eldar será tomado como objeto de tortura y experimentación de los Dark Eldar, ni de Commoragh ni de los mundos Astronave. Haz lo que quieras con los marines, Tau y lo que encuentres pero nada de Eldar, ¿has entendido?-
Vect con una casi imperceptible sonrisa en los labios giró sobre sus talones para dar la espalda a Yriel respondiendo en tono sarcástico:
-Claro primo mío, no hay problema- En ese instante el capitán de los mundos astronave tomó el brazo izquierdo de Vect, y lo expuso al filo ardiente de la lanza del crepúsculo.
-¡¿Qué haces imbécil!?- gritó Vect al sentir el hierro ardiente y gélido al mismo tiempo.
-Esta lanza me mantiene maldito por salvar un mudo del cual me desterraron, si tu promesa es rota por cualquier medio, la maldición caerá sobre ti, como ha caído sobre mí, y el innombrable cazara tu alma como ha cazado la mía, de manera incansable hasta tenerla en su trono de desesperación-
-¿Es que no confías en mi primo?-
-Aprendí a no confiar en nadie, excepto tal vez en mis hermanos más allegados-
-Bien pensado Yriel, ahora si nos disculpas tenemos una matanza que comenzar… después de ti… hermano de batalla-

Las fuerzas de combate de los corsarios se mantenían a la saga de cualquier entrada del enemigo, el imperio Tau se ha caracterizado por enviar pequeños grupos de reconocimiento y luego la fuerza principal. Pero de repente los gritos de auxilio de los llamados Kroot, llamaron la atención de los corsarios de Yriel.
-Su alteza, los Tau han sido diezmados y han abandonado la posición, se detectaron estallidos de Bolter, son marines señor y no solo buscan a los Tau también a nosotros-
-Gracias por el reporte, regresa a posición muchacho- dijo pensativamente el príncipe de Iyanden. Dejándolo dubitativo, sobre el porqué el sector estaba tan asediado y no solo Tau sino también Marines.
Sus cavilaciones fueron interrumpidas por un estallido, que mostró un incursor de los antes visualizados Dark Eldar, extrañamente vacio.
Una transmisión fue recibida justo después del estallido en tierra del navío oscuro:
-Primos queridos y adorados, aquí Vect, esos malditos marines… nos… caron, están en nuestro camino, si no quieren una muestra de poder de los verdaderos Eldar, fuera de la zona, extrañamente, no es con ustedes el problema-
Yriel respondió la llamada de inmediato:
-Asdrubal, aterriza en nuestro punto, les daremos suministros venimos como piratas y los marines acabaron con nuestra presa, además desea conferenciar contigo y tus hemunculos- Vect totalmente sorprendido y con un tono socarrón y burlón respondió la llamada.
-Que amables corsarios, vamos para allá Yriel, cualquier sorpresa y te degollare yo mismo, al fin somos piratas de corazón primo querido-
La flota de Vect llegó en pocos minutos y el mismo capitán sombrío bajo de su nave insignia para hablar con su igual Yriel de Ianden.
-Y bien primo maldito, ¿que necesitas de los Dark Eldar y la flota de hemonculos que traigo a mi mando?-
-La pregunta es, ¿Qué necesitas tu Vect?, en cualquier otro momento hubieses rechazado la oferta y te hubieses largado a la batalla sin rechistar y cortando cabezas de marines y Eldar por igual-
-Cierto es Yriel, estamos un poco diezmados por unos marines de coraza blanca y dorada, no contamos con… como decirlo. La carroña suficiente para desviar sus tiros y llegar hasta ellos-
-Te ayudaremos, actuamos fuera de la ley, somos corsarios, los marines y otras razas que plagan el planeta buscan algo en específico, nos moveremos hasta la posición de una especie de escudo orbital o alguna maquina primitiva del sistema, conquistándolo en nombre del dios que ríe, ni de Khaine ni de Commoragh-
-Me parece justo primo, que comience la matanza-
-Una cosa más Vect, nuestros suministros, nuestras fuerzas y nuestras armas lucharan en conjunto con las de ustedes, pero debes prometer que ningún Eldar será tomado como objeto de tortura y experimentación de los Dark Eldar, ni de Commoragh ni de los mundos Astronave. Haz lo que quieras con los marines, Tau y lo que encuentres pero nada de Eldar, ¿has entendido?-
Vect con una casi imperceptible sonrisa en los labios giró sobre sus talones para dar la espalda a Yriel respondiendo en tono sarcástico:
-Claro primo mío, no hay problema- En ese instante el capitán de los mundos astronave tomó el brazo izquierdo de Vect, y lo expuso al filo ardiente de la lanza del crepúsculo.
-¡¿Qué haces imbécil!?- gritó Vect al sentir el hierro ardiente y gélido al mismo tiempo.
-Esta lanza me mantiene maldito por salvar un mudo del cual me desterraron, si tu promesa es rota por cualquier medio, la maldición caerá sobre ti, como ha caído sobre mí, y el innombrable cazara tu alma como ha cazado la mía, de manera incansable hasta tenerla en su trono de desesperación-
-¿Es que no confías en mi primo?-
-Aprendí a no confiar en nadie, excepto tal vez en mis hermanos más allegados-
-Bien pensado Yriel, ahora si nos disculpas tenemos una matanza que comenzar… después de ti… hermano de batalla-
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